Una menor pidió ayuda para volver a casa… y nunca llegó. Un joven de 22 años confesó el crimen que conmociona al país.
Lo que comenzó como un simple pedido de auxilio terminó convertido en uno de los casos más estremecedores del año en Chulumani. Tanya, de apenas 13 años, había salido de su vivienda y, al intentar regresar, pidió a los ocupantes de una camioneta que la llevaran hasta su casa. Ese fue el último momento en que se la vio con vida.
Durante tres días, su familia y comunarios la buscaron sin descanso. No hubo rastro alguno… hasta que Brayan Mollo, de 22 años, se presentó ante las autoridades y confesó haber sido el responsable de su muerte, guiando a los investigadores hasta un paraje donde se halló el cuerpo de la menor.
La autopsia confirmó que Tanya murió por asfixia mecánica, además de presentar signos compatibles con agresión sexual. Un crimen atroz que desató la indignación en toda la región.
El sospechoso declaró que no conocía a la menor y que actuó solo. Afirmó haber consumido alcohol antes de cometer el hecho. La Fiscalía de La Paz anunció que presentará una imputación formal y solicitará su detención preventiva en la cárcel de Chonchocoro, debido a la gravedad del caso.
La comunidad reaccionó con furia. Vecinos enardecidos quemaron el vehículo del acusado y estuvieron a punto de lincharlo antes de que la Policía lograra resguardarlo. La madre de Tanya, entre lágrimas, solo pidió justicia por su hija.
Las autoridades confirmaron que la investigación se ampliará al entorno familiar y a los movimientos previos de la menor, con el fin de esclarecer por qué estaba sola en horas de la noche. Una revisión similar se hará sobre el entorno del autor confeso.
El país entero lamenta la pérdida irreparable de Tanya, una niña que solo quería volver a casa.










